KANKINTU: EDUCACIÓN

Origen de la creación de la Escuela de Kankintu-1950

Entre las grandes proyecciones que tenían los primeros moradores de Kankintu fue el aspecto educativo. Cuando se trasladan las familias a vivir en kankintu traen consigo niñas y niños procedente de diversos puntos muy cercano a kankintu. Este hecho trae la necesidad de establecer un centro educativo para atender esta población. Fue así como surge los primeros pasos en formación educativa de los Ngobe de kankintú, y se inicia en 1950 en el rancho de la capilla-escuela, construida de palo y penca por los propio fundadores y con acompañamiento del Reverendo Roberto Doherty. Este rancho cumplía dos funciones, durante el día era un salón de clase y por la noche un centro de oración. El primer Maestro Voluntario que dirigio la labor educativa fue es señor Victoriano Bilbord, considerado como uno de los artífice de este proyecto.  Los padres de familia al ver cristalizado esta meta, emprende la tarea de construir un rancho propio para la escuela, desde Changuinola, el señor Alejandro Wrigth recolecto los fondos para comprar el zinc y los clavos. Esta visión  comunitario logró la construcción de un rancho con techo de zinc, que se convertiría posteriormente en la Primera Escuela formal de Kankintu. Así surge la labor educativa para atender la niñez de Kankintu. De este modo, se conjugaron el esfuerzo colectivo de ideas, trabajo, responsabilidad compartida entre los moradores y el equipo misionero liderado por el Reverendo Roberto Doherty.
 
Esta Escuela funcionó por más 16  años sin el reconocimiento oficial del Ministerio de Educación, no es hasta el año de 1966, cuando a través del Decreto 260 del 17 de mayo de 1966, se oficializa la Escuela de Kankintu. Con este hecho que por sí ya era histórico se veían cristalizado para los fundadores una de sus grandes metas, la educación de la población Ngobe de Kankintu. Se entiende por lo tanto, este hecho educativo como un proceso genuino, colectivo y progresivo por parte de la comunidad de kankintú.

Sin embargo, esta dinámica de trabajo colectivo y organizado, se vio interrumpida con la salida del Reverendo Roberto Doherty de la Misión de Kankintú en 1967, cuando la orden religiosa de los Paulinos son retirados de la Provincia de Bocas del Toro. Desde ese año en adelante, serían la orden religiosa de Agustino Recoletos, quienes se hacen cargo de continuar con la labor misionera en Kankintu y Krikamola.


Con la salida del Reverendo Roberto Doherty de Kankintú, se cambia todo el proceso educativo iniciado desde la visión ngobe. Con menos de un (1) año de estar los Agustinos Recoletos al frente de la Prelatura de Bocas del Toro; presentan ante el Ministerio de Educación los planes de funcionamiento de la Escuela de Kankintú como una escuela "particular". Todo indica que la propuesta de la prelatura de Bocas del Toro se hizo a espalda, sin el debido conocimiento, consentimiento y anuencia de los primeros moradores de kankintu, es decir, no existen evidencia que demuestren que los lideres ngobe (fundadores) estuviesen de acuerdo con tal iniciativa. 
Si vemos el contexto social en que se da este hecho por parte de la prelatura, encabezado por el Monseñor Legara, podemos destacar que las posibilidades de comprensión de un proyecto educativo de este tipo por parte de la comunidad de kankintu, estaría en cero, sólo los misioneros católicos si entendían el alcance de su magnifica visión.


A raíz de la solicitud presentada unilateralmente por parte de la Prelatura de Bocas del Toro, el Ministerio  de Educación modifica de forma inconsulta el Decreto 260 del 17 de mayo de 1966 y promulga un nuevo decreto, el Decreto 587 del 3 de octubre de 1967 que crea el "Centro Vocacional Indigenista San Agustín de Kankintú" C.E.V.I.S.A. Iniciando a partir de 1968 con una partida presupuestaria para rentas y gastos por la suma de 10,000.00 (diez mil), desglosado de la siguiente manera:
  • Nombramiento de docente            B/ 6,480.00
  • Cocina y comedor escolar             B/ 1,800.00
  • Centro comunitario                        B/   770.00
  • Implementos y equipos                  B/   950.00
* Fuente: Gaceta Oficial Nº 24,352 del miércoles 25 de julio de 2001.

Cuatros décadas de labor educativa de las Misioneras Lauras en Kankintu.

Desde el año de 1968 las Misioneras Lauras procedente de Colombia (mayorítariamente) se hacen cargo de manera permanente de la labor educativa en la Escuela de Kankintú, recordando inicialmente a las Hermanas Capuchinas y luego a las Hermanas Lauras, como las pioneras en institucionalizar el proceso de coordinación, organización, dirección y administración educativa en la Escuela de Kankintú, sobre estos ejes transversales dirigieron de forma transparente la acción educativa hasta su retiro de la región de Krikamola. En honor a la verdad y haciendo justicia, recordamos misioneras ilustres como la hermana Licinia, Adela Franco, Luz Maria (zuli) y otras, que ayudaron des-interesadamente en la formación educativa de muchos ngobe de Kankintú.

Los años '90, surgen nuevos elementos y desafíos educativo 

Para la década del 90 crece la población escolar en primaria y los graduandos no tienen posibilidad de continuar estudios secundario, ya sea por carencia de recursos económicos u otros factores. Esta situación obliga la constitución de la Federación de Padres de Familia de la Región de Krikamola y alrededores, como voceros oficiales de esta problemática. Posteriormente y mediante una gira que realizó la Directiva de la federación a ciudad de panamá en 1995, es cuando formalmente se solicita la creación del Colegio Secundario de Kankintú al entonces Ministro de educación, Pablo Thalassinos. Esta iniciativa no prosperó debido a la oposición política de algunos funcionarios y del legislador de turno.


Con el cambio de gobierno en 1999, el ex legislador Samuel Binns Villagra oriundo de kankintú, solicita la inclusión de una partida extraordinaria para el Ministerio de Educación para la construcción de la infraestructura del Colegio de Kankintú. La solicitud del ex legislador tuvo efecto en la asamblea legislativo y se aprobó una partida presupuestaria por el valor de $ 400,000.00 mil dólares.


Así se inicia el sueño que por muchos años estuvo ignorado, pero que desde ese momento se convertía en realidad por el esfuerzo comunitario y el respaldo del Estado.


Decreto 228 del 20 de julio de 2006, oficializa el Colegio de Kankintu

Después de varios años de funcionamiento del Colegio de Kankintú, el Ministerio de Educación emite el Decreto 228 del 20 de julio  de 2006, por el cual se oficializa el Colegio Secundario de Kankintú, quedando bajo la supervisión de la Dirección Nacional de Educación Media Académica.


Insistencia de la Misión Católica de Kankintu en controlar una institución propia creada por el pueblo ngobe.  

No conforme con en espíritu de este Decreto 228 del 20 de julio de 2006, la prelatura de Bocas del Toro y los misioneros católicos de Kankintu encabezado por el sacerdote Jose Tomás Gonzalez recurren ante el Ministerio de Educación para solicitar la nulidad del Decreto 228 del 20 de julio de 2006, ya que dicho Decreto no favorecía con los intereses institucionales y particulares de la misioneros católicos de kankintu.
Por ejemplo, este Decreto sólo señala que el nombre del Colegio sería "Colegio San Agustín de Kankintu", quedando bajo la supervisión de la dirección nacional de educación media académica.
Como se observa este Decreto le priva a los Misioneros Católicos de Kankintu todo tipo de injerencia, control y competencia respecto a temas educativos y pedagógicos. Esta demás agregar que la formación educativa ngobe como un bien público no ha sido regentado, cedido, ni prestado bajo ninguna circunstancia a los misioneros católicos de kankintu. Por lo que se observa un grave deterioro conceptual en cuando a su misión y visión de la realidad ngobe.

Un nuevo Decreto para legitimar el Control-social de la formación educativa de los ngobe de kankintu por parte de los misioneros católicos. 
Decreto Ejecutivo 941 del 17 de diciembre de 2009, gaceta oficial Nº 26431-A

Continua..................


Se inicia Educación Bilingüe en el Colegio de Kankintú

Con el objeto de implementar la Ley N° 88 del 22 de noviembre de 2010, que reconoce las lenguas y alfabetos de los pueblos indígenas de Panamá....., el Profesor Manuel Ellington visitó el Colegio de Kankintú para anunciar a docentes y personal administrativo, la incorporación de este plantel al programa piloto del Ministerio.
Este programa se inició formalmente en el segundo trimestre de 2011 con un (1)grupo de estudiantes de primer grado, siendo la Profesora Marina Acosta la designada para emprender esta labor curricular.

Avances con Contradicciones

¿Porqué se controla la visión indígena y se ignora los derechos del pueblo ngobe en el Colegio de Kankintú ?
Es absurdo que luego de muchos años de avance en materia de derechos colectivos de los pueblos indígenas, aún existan instituciones o personas que persisten en mantener una visión distorsionada del alcance de los derechos consuetudinario del pueblo ngobe y bugle.
Si hacemos una mirada en retrospectiva sobre el origen de la educación en Kankintú, nos damos cuenta que éste se inicio con el acompañamiento de los Frailes Paulinos (Reverendo Roberto Doherty, E.U.), y funge como primer maestro voluntario el señor Victoriano Bilbord.

NO fueron los Agustinos Recoletos los iniciadores del proceso educativo en Kankintu, entonces, porqué el Colegio tiene que llevar el nombre de "Colegio San Agustin". Es inconveniente socialmente institucionalizar una visión externa sobre una colectividad de mayoría ngobe, o es que San Agustín representa los valores auténtico o legítimos del pueblo ngobe o bugle. Esto es una afrenta a nuestros líderes y caciques, que lucharon por esta comarca. En consecuencia, es contraproducente que los esfuerzos de ayuda externa (donaciones) estén dirigidos o se orienten para legitimar conceptos y valores exógenos a la cosmovisión indígena.
De lo que se trata, nos es necesariamente liberar las almas empobrecidas  de los ngobe, sino de controlar por medio de la institución educativa una visión religiosa e ir construyendo en el consciente indígena valores externo, carentes de visión propia de nuestro pueblo.
Ya es demagogia hablar de interculturalidad religiosa, es necesario actuar y respetar los valores propios y genuinos de los pueblos indígenas, sólo así podremos construir una religiosidad autentica.